¿Puedo dejar una medicación si me encuentro bien?
Seguir el tratamiento

¿Puedo dejar una medicación si me encuentro bien?

Por qué encontrarte bien no es motivo para dejar un tratamiento, qué medicamentos no deben suspenderse de golpe y cómo plantear a tu médico que quieres dejar uno.


En resumen

  • No dejes un medicamento por tu cuenta solo porque te encuentras bien: en muchas enfermedades crónicas te encuentras bien precisamente porque el tratamiento funciona.
  • Algunos medicamentos, como ciertos betabloqueantes, los corticoides orales o los antidepresivos, pueden causar problemas si se suspenden de golpe.
  • Hay tratamientos que sí terminan o que se pueden retirar, pero esa decisión la toma tu médico contigo, a menudo de forma gradual.
  • Si quieres dejar un medicamento, díselo a tu médico o farmacéutico y explica el motivo: efectos adversos, dudas o coste tienen solución.

En general, no. Si tomas un medicamento para una enfermedad crónica, como la hipertensión, el colesterol o la diabetes, encontrarte bien no significa que ya no lo necesites: muchas veces significa que está haciendo su trabajo. Dejarlo por tu cuenta puede hacer que la enfermedad vuelva a descontrolarse sin que lo notes, y algunos medicamentos pueden causar efectos de retirada si se suspenden de golpe.

Eso no quiere decir que tengas que tomarlo todo para siempre sin preguntar. Revisar si cada medicamento sigue siendo necesario es parte de un buen tratamiento, siempre de la mano de tu médico.

¿Qué encontrarás en este artículo?

  1. ¿Por qué no conviene dejar un tratamiento cuando te encuentras bien?
  2. ¿Qué puede pasar si dejas un medicamento de golpe?
  3. ¿Hay medicamentos que sí se pueden dejar?
  4. ¿Cómo plantear al médico que quieres dejar un medicamento?
  5. Un caso práctico: Luis y su tensión "perfecta"
  6. ¿Cómo puede ayudarte IMA Health?

¿Por qué no conviene dejar un tratamiento cuando te encuentras bien?

Porque muchas enfermedades crónicas no dan síntomas aunque no estén controladas. La tensión alta, el colesterol o el azúcar elevado pueden dañar el corazón, los riñones o los vasos sanguíneos durante años sin que lo notes, y el medicamento es lo que los mantiene a raya.

Dejar la medicación es más frecuente de lo que parece. En su informe de 2003 sobre los tratamientos de larga duración, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que, en los países desarrollados, la adherencia a los tratamientos de enfermedades crónicas era de media de solo el 50%. La OMS citaba un ejemplo en hipertensión: en un estudio de Sudán, solo el 18% de las personas que no seguían el tratamiento tenía la tensión bien controlada, frente al 96% de las que sí lo seguían.

Si te notas mejor, es una buena noticia y un buen motivo para comentarlo en tu próxima consulta, no para dejar las pastillas en el cajón.

¿Qué puede pasar si dejas un medicamento de golpe?

Depende del medicamento. En algunos, el problema es que la enfermedad vuelve; en otros, la retirada brusca provoca síntomas propios, a veces importantes. Por eso los prospectos de muchos medicamentos dicen expresamente que no los dejes sin hablar con tu médico.

Tipo de medicamentoEjemploQué dicen las fuentes
BetabloqueantesMetoprololMedlinePlus advierte que interrumpirlo bruscamente puede causar problemas cardíacos graves.
Corticoides oralesPrednisonaSi se deja de golpe, el organismo puede no tener suficientes esteroides naturales para funcionar con normalidad.
AntidepresivosVariosEl NHS recomienda seguir al menos 6 meses después de mejorar y retirarlos de forma gradual para evitar síntomas de retirada.
AntibióticosVariosLa AEMPS pide seguir siempre las indicaciones del médico sobre cuándo, cómo y durante cuánto tiempo tomarlos.
Tensión, colesterol, diabetesVariosSin tratamiento, las cifras pueden volver a subir sin dar síntomas.

Si estás en tratamiento para la depresión o la ansiedad y te planteas dejarlo, te puede ayudar mantener el tratamiento cuando ya te encuentras mejor.

¿Hay medicamentos que sí se pueden dejar?

Sí, pero no todos ni de cualquier manera. Hay tratamientos con una duración definida, medicamentos que solo se toman cuando hacen falta y otros que, con el tiempo, dejan de ser necesarios o tienen más riesgos que beneficios. Retirarlos de forma planificada se llama deprescripción y la decide tu médico contigo.

  • Tratamientos con fecha de fin: por ejemplo, un antibiótico o un ciclo corto de corticoides. Se terminan cuando y como indicó el médico.
  • Medicamentos "a demanda": como un analgésico para un dolor puntual. Se usan solo si hay síntomas y según el prospecto.
  • Medicamentos que conviene revisar: los que se empezaron hace años por un motivo que ya no existe, o los que causan efectos adversos. Tu médico puede reducirlos o retirarlos, a veces poco a poco.

Si tienes la sensación de que tomas demasiados medicamentos, te explicamos cómo plantearlo en cómo hablar con tu médico si crees que tomas demasiados.

¿Cómo plantear al médico que quieres dejar un medicamento?

Con sinceridad y con datos. Decir "quiero dejar esta pastilla porque..." es mucho más útil que dejarla en silencio, porque el motivo suele tener solución: cambiar de medicamento, ajustar la dosis o el horario, o confirmar que ya no la necesitas.

  1. Apunta qué medicamento quieres dejar y por qué: efectos adversos, sensación de que no hace falta, coste o dificultad para tomarlo.
  2. Si has medido la tensión, el azúcar u otros valores en casa, lleva los registros.
  3. Pregunta qué pasaría si lo dejaras y si hay alternativas.
  4. Si el médico decide retirarlo, pide por escrito cómo hacerlo y cuándo revisar.
  5. Mientras tanto, si un efecto adverso te preocupa, consulta a tu farmacéutico: puede orientarte y avisar a tu médico.

Un caso práctico: Luis y su tensión "perfecta"

Pongamos el caso de Luis, 49 años, ingeniero. Hace dos años le diagnosticaron hipertensión y colesterol alto, y toma dos medicamentos cada día. Desde hace meses, cada vez que se mide la tensión en la farmacia le sale bien, así que empieza a pensar que ya está curado y que podría dejar las pastillas.

En lugar de dejarlas, pide cita con su médica y le lleva sus mediciones. Ella le explica que esas cifras son buenas precisamente gracias al tratamiento y que, sin él, lo más probable es que volvieran a subir. Revisan juntos:

  • Que las dos pastillas siguen siendo necesarias.
  • Que podría tomarlas a la vez por la mañana, lo que le resulta más cómodo.
  • Que, si pierde peso y hace más ejercicio, volverán a valorar el tratamiento en la próxima revisión.

Luis sale de la consulta con un plan y sin la duda de si está haciendo lo correcto.

¿Cómo puede ayudarte IMA Health?

Mantener un tratamiento crónico durante años es más fácil cuando no tienes que pensar en él cada día. En IMA Health coordinamos con una farmacia especializada que prepara tu medicación por día y hora de cada toma, te la llevamos a casa y hacemos un seguimiento personalizado. Cuando tu médico cambia o retira un medicamento, coordinamos con la farmacia para que la preparación se actualice.

Fuentes

Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de tu médico o farmacéutico.